Steven Covey, en una de sus tantas difusiones, habla sobre el principio 90/10. Este principio conceptualiza la manera en la que las personas no tienen el control sobre “lo que sucede”, lo cuál según cálculos artiméticos simples corresponde al 10% de sus vidas. Covey dice que la reacción y cadena de eventos posteriores que se dan en consecuencia a la reacción corresponde entonces al 90%de la vida de las personas.
Como ejemplo, Se menciona que un acontencimiento claramente representa la ecuación, tal cual se propone:
Un hombre se dipone a salir hacia su trabajo y se sienta a desayunar en la mesa de su casa con su hija, mientras su mujer se prepara para atender sus labores del día. La niña jugando mientras desayunaba derrama su jugo sobre la camisa de su padre, manchándola y obligando a su padre a cambiarse de atuendo y a perder minutos valiosos de su rutina diaria.
El padre monta en cólera y regaña a su hija, misma que rompe en llanto y recurre su madre, quién se indispone y discute acaloradamente con el padre, quién sabiéndose con la razón, argumenta y defiende su reacción, ya que él en múltiples oportunidades había indicado a su hija que evitara jugar durante las comidas para evitar precisamente este tipo de situacones.
La discusión se extiende por varios minutos y repentinamente el autobús escolar de su hija llega mientras la niña todavía llorando no se ha alistado.
El padre se frustra de ver que tiene que ir a dejar a su hija a la escuela, atrasándose mas aún.
El padre, tratándo de llegar a tiempo a su trabajo, maneja a toda velocidad, logrando que lo detuviera un policía y le hiciera una multa, quitándole así más minutos de su tiempo y una fuerte suma de dinero.
Finalmente y después de dejar a su hija, resentida y llorosa en la escuela, él llega al trabajo, 30 minutos tarde y de mal humor.
Su jefe, durante la mañana, le llama la atención por su retraso que dificultó una reunión con un importante cliente y por su mal desempeño durante dicha reunión.
Este hombre no pudo haber evitado que su hija tuviera el accidente (10% que no se puede controlar) pero si pudo controlar su reacción violenta (90% que sí puede controlar) y de ahí la cadena de acontecimientos que lograron arruinar su día.

Este hombre, luego de la escena descrita, posiblemente se cuestiona acerca de la justicia de esta situacióny se considera a sí mismo como una víctima de las circunstancias, la desobediencia de su hija, el rechazo y falta de apoyo de su mujer, la impaciencia del chofer del autobús escolar, la falta de comprensión del policía y la impertinencia del jefe.

En realidad, aunque talvez algunas de estas condiciones sean ciertas en las personas involucradas, ha sido él quién provocó la situación mediante su reacción violenta.

Si por ejemplo, este hombre, hubiera dicho a su ija que conversrían acerca de lo acontecido posteriormente y se hubiera dedicado a cambiarse de atuendo, la situación pudo haber tomado otro rumbo.

Existen numerosas técnicas para el control de la impulsividad que pueden ayudarnos a cambiar este tipo de reacciones por manifestaciones conducuales más racionales y produtivas. Ejercicios de postergación como el contar hasta 10, 20 30… dejar pasar unos minutos, escribir lo que se siente y desea decir o hacer para luego releer la información y cuestionar los pensamientos y emociones, antes de actuar, entre muchos otros ejercicios y herramientas, pueden ayudar a controlar de ese 90% y beneficiar la propia vida ampliamente.

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