Hay personas a las que parece que la vida les provee de miles oportunidades para disfrutar humorísticamente de los acontecimientos típicos del día a día. A esas personas, las situaciones cotidianas les brindan oportunidades para reir franca y honestamente, les dan chance de comentar los acontecimientos con sus allegados y procurar una verdadera algarabía acerca de las circunstancias vividas u observadas. Esta gente tiende a crear un círculo de adeptos a su alrededor, que esperan cada nueva historia de los acontecimientos divertidos que siempre les suceden, sus comentarios divertidos acerca de estos, las dramatizaciones hilarantes del comportamiento de los involucrados y las reflexiones acertadas y aún más humorísticas que estos individuos hacen de estos eventos.

Es posible que estás personas por física cuántica tengan una secuencia inacabable de acontecimientos divertidos programados en sus destinos, pero esta aseveración es un tanto arriesgada ya que como se sabe, la vida tiende a brindarle a las personas situaciones, acontecimientos y relaciones muy similares entre sí. Es posible que esta gente “divertida” acceda a esa cantidad de entretenimiento natural por otros medios como su percepción de las cosas, la forma en la que interpreta los eventos o la forma en la que presta atención a la realidad y a que le presta atención.

Es difícil creer que haya personas a las que todo lo que les acontece es divertido pero es mucho más factible que a estas personas todo lo que acontece les parezca divertido y por lo tanto puedan presentarlo de esa misma forma. Es factible que sí a una persona le interesa que sus allegados se diviertan y rían, trate de percibir los elementos de su ambiente que pueden lograr estos efectos. Este tipo de percepción y comportamiento eventualmente se hará parte de su constitución o personalidad.

Esta gente divertida es por lo general muy auténtica, carece de miedo a la vergüenza o el ridículo, es espontánea y aprovecha cada oportunidad que aparece en su vida para generar un acontecimiento o historia divertida. Su material se compone de las actitudes de los demás, comportamientos poco usuales, los esfuerzos que hace la gente para no pasar un ridículo, accidentes inofensivos, acentos, entre otros. Si cometen alguna falta es la de burlarse de los demás, aunque dicha falta es relativa a la intención de no cometer errores en sus “víctimas” pero en perspectiva, dicha falta es mucho menos que otras que cometen los que viven aislados o amargados, como la indiferencia, el recelo, la envidia o la crítica destructiva sin intenciones de diversión.

Todos podemos dedicarle un poco más de nuestra atención a los acontecimientos divertidos de la vida y obtener muchos beneficios que van desde mayor cantidad y calidad de emociones positivas en nuestro día, hasta mejor pronóstico preventivo de enfermedades cardiacas.

Anuncios