Las emociones constituyen la porción afectiva o de la forma de sentir de la mente humana. Esta porción corresponde a las reacciones sentimentales, pasionales y emotivas que la mente genera en respuesta a las creencias, los pensamientos y evaluaciones que la mente hace de distintas experiencias. Los pensamientos pueden ser adaptativos y funcionales pero también pueden volverse rígidos y disfuncionales. La mente produce una cantidad considerable de pensamientos que se desarrollan desde las creencias y que a su vez realimentan esas creencias, fortaleciéndolas o debilitándolas de acuerdo a la evidencia que aparece a través de la experiencia. De esta forma, una creencia rígida y disfuncional debería debilitarse con el tiempo y en contraste con la experiencia que la desmiente, modificar la respuesta emocional asociada.

Existen sin embargo, algunos patrones disfuncionales de pensamiento, que se desarrollan desde y que a su vez alimentan creencias mal adaptativas que generan disfunción emocional en las personas. Estos patrones se conocen como distorsiones cognitivas. Existen diferentes tipos de patrón disfuncional, pero todos se caracterizan por su rigidez, inadaptabilidad, reiteración y descontextualización. Algunos de esos tipos disfuncionales de pensamiento son:

  • Personalización: Se considera que toda experiencia está relacionada con uno mismo.
  • Sobre Generalización: Se hacen generalizaciones muy amplias que agrupan elementos no relacionados.
  • Polarización o Dicotomía: Se evalúan las situaciones, cosas y personas como absolutamente buenas o absolutamente malas.
  • Abstracción Selectiva: Se percibe un solo tipo de elemento y se infiere una condición general a partir de este.
  • Racionamiento Emocional: Se cree que las emociones son argumentos racionales.
  • Catastrofismo: Se piensa que toda situación tendrá un resultado catastrófico.
  • Debería: Se cree situaciones, personas y cosas deben ser y comportarse de cierta forma, sin alternativas.
  • Adivinación: Se imagina que se puede saber lo que la gente piensa, siente y lo que sucederá en el futuro.
  • Etiquetado: Se considera que existen clases o categorías de situaciones, personas o cosas y que no hay lugar para variaciones individuales.

Inteligencia Emocional

Se refiere a un tipo particular de inteligencia que permite a las personas identificar, definir, manejar e influenciar voluntariamente las emociones propias y ajenas. La inteligencia emocional define la posibilidad de controlar las reacciones emocionales y confiere un sentido claro del clima emocional de una situación. La habilidad para reconocer las emociones y sus combinaciones circunstanciales, así como los posibles resultados de un curso de acción en respuesta a una u otra emoción, se constituye en una de las mayores oportunidades de las personas que poseen una inteligencia emocional desarrollada. Al igual que otras inteligencias, se puede decir que la inteligencia emocional está presente en mayor o menor grado en todas las personas y también que es adquirible mediante el conocimiento y la práctica.

Control Emocional

Algunas pautas efectivas en el control de emociones son:

  • Contrastar lo que corresponde a evaluaciones subjetivas y lo qué corresponde a consideraciones objetivas de los acontecimientos
  • Comprender las emociones propias y ajenas antes de emitir juicios acerca de las manifestaciones, causas y efectos de dichas emociones
  • Contrastar datos y hechos comprobables contra opiniones y perspectivas
  • Reconocer motivaciones o impulsos hacia la satisfacción de una necesidad contra intenciones  o deseos superfluos
  • Corroborar con evidencia cada suposición en lugar de asumir certezas

Se puede inferir algún nivel de dificultad emocional cuando se observan:

  • Juicios de valor: Evaluaciones acerca de la valía y calidad de las personas, situaciones o cosas
  • Anticipación: Se pretende saber que sucederá en toda situación o con personas o cosas
  • Reacciones cíclicas: Patrones de actitud repetitivos con etapas claramente marcadas
  • Auto Charla Negativa: Se auto enuncian consignas negativas con frecuencia
  • Profecías: Se elaboran secuencias de eventos y resultados anticipadamente

Reconocimiento, Perspectiva, Debate

El reconocimiento es una habilidad desarrollable en la que la persona puede identificar ciertos elementos del proceso emocional propio y  de los demás. Pensamientos, emociones, comportamientos, relaciones causales, motivaciones, intereses y actitudes, son todos elementos que deben ser reconocidos para el apropiado abordaje y manejo de las relaciones inter e intrapersonales. Al reconocerse adecuadamente los elementos citados, la carga emocional en la relación entre los individuos se vuelve susceptible a influencia y modificación.

El cuestionamiento es un mecanismo apropiado para definir lo que se ha percibido y de esta forma poder identificar los aspectos citados. Preguntas directas acerca de las emociones, respondidas con claridad pueden ayudar a determinar y controlar una situación con implicaciones emocionales. Un cuestionamiento acerca de las dimensiones, proporciones relativas, experiencias previas relacionadas, distintos puntos de vista y proyección en el tiempo, pueden ayudar a ganar y modificar la perspectiva que se tiene acerca de una situación y sus emociones asociadas. La técnica de perspectiva es particularmente poderosa para la elaboración y control emocional.

Aparte, la técnica del debate o discusión sistemática acerca de una creencia o pensamiento logra generalmente alterar la respuesta emocional asociada. El debate acerca de la lógica y racionalidad de una creencia o pensamiento permite definir el grado de implicación emocional que un razonamiento tiene, su viabilidad y funcionalidad en la vida. El debate humorístico ayuda a bajar la tensión emocional asociada a un pensamiento de una manera expedita y directa. Por otra parte el debate didáctico pretende informar acerca de un tipo de situación, persona o cosa en particular y modificar de esta forma cualquier juicio errado que pueda generar una respuesta emocional adversa. El debate revelador permite contrastar la situación a mano con experiencias previas, propias o ajenas de manera que los aprendizajes que dichas experiencias previas hayan generado ayuden en la elaboración y control de las emociones producto de la situación presente. También, el debate científico, mediante la consideración de evidencias y pruebas que respaldan las creencias y pensamientos, o en su defecto, la falta de estos elementos para desmentir las cogniciones que pueden estar generando disfunción. La técnica del debate es efectiva para el tratamiento de pensamientos disfuncional y sus reacciones emocionales asociadas. Es conveniente desarrollar cualquier ejercicio de debate en compañía de otra persona que sirva de reflejo y realimentación acerca del proceso.